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Cámara Digital con Modo Calamar
Sí, aunque no lo crean, tengo una cámara digital que tiene Modo Calamar. No sé bien para qué se usa, porque no lo encontré en el manual, pero supongo que servirá para sacarle a todo tipo de mariscos… bueno, no sé, pero no creo que sea un modo para sacarle fotos sólo a calamares. Seamos sinceros, cuántas veces le sacaron fotos a un calamar? yo nunca… pero bueno, me parece muy cool que mi cámara tenga Modo Calamar, por si en algún momento lo necesito.
Ojo, lo descubrimos de pura casualidad, estábamos en el cumpleaños de una amiga, llegó el momento de soplar las velitas y obviamente, también el de sacar las fotos!!! Seguir leyendo »
Vida 2.0
No podía tener un blog como tal, sin una nota que incluya un 2.0 en su título. Seguramente el blog pase a ser muy popular a partir de hoy
Denomino Vida 1.0 a la vida pre-pretecnología (sí, esto es personal, pero como es mi blog puedo hacerlo). Por lo tanto, la vida post-tecnología, sería la Vida 2.0. De esta vida voy a hablar.
Elijamos un día cualquiera. Suena el despertador. Ni empecé el día y no sé cómo hubiera hecho para despertarme sin tecnología! ¿la alternativa sería un gallo amaestrado en la mesa de luz?
Una vez levantado, voy a la cocina y preparo el café con leche, la cual guardo en la heladera (igual las cosas se me vencen, pero supongo que es cool guardarlas en algún lado hasta tanto). Lo caliento en el microondas 47 segundos (sí, 47″ calienta suficiente y hace que la taza deje de girar cerca de la puerta, fundamental!), saco pan lactal del freezer, y lo pongo en la tostadora. Gracias tecnología! ¿se imaginan haciendo todo esto con Vida 1.0?
Ni hablar de escuchar música en el DVD Player o leer el diario en el celular mientras desayuno.
¿alguien puede vivir hoy sin tecnología?
Tecnología es el conjunto de habilidades que permiten construir objetos y máquinas para adaptar el medio y satisfacer nuestras necesidades
Hay mucha tecnología que tenemos tan incorporada, que ni siquiera la consideramos tecnología. Y todo esto sigue creciendo con una velocidad increíble, que nos impide imaginar con qué se van a encontrar nuestros hijos cuando empiecen a razonar.
De algo estoy seguro: la tecnología moderna nos cambió la forma de pensar, o por lo menos estoy seguro que le cambió la forma de pensar a Juan Pablo, mi roommate en Panamá por esta semana, un gran amigo. Esta es la transcripción de un diálogo que se dio ayer:
JP: “Mono, vos cerrás con traba la puerta del depto a la noche?” (desde su cama en el living)
M: “ehh… sí, cuando me acuerdo… quedó abierta?” (desde mi cama en el cuarto, vale la aclaración)
JP: “no sé… pero no me pienso levantar”
M: “jajaja, ok…”
(a los 10 segundos, lo escucho caminando hacia la puerta murmurando)
JP: “puta madre, me hiciste levantar…” tac, tac (cerró)
M: “pufff… qué alivio, ahora no nos van a violar!”
JP: “boludo, qué me importa si nos violan? lo que no quiero es que se lleven la compu!”
Sip… parece que la tecnología es fundamental!
Agua caliente
No, no tengo ganas de hacer un té ni de cebar mate. Me quiero bañar!
¿por qué cuesta tanto? ¿soy el único que tiene problemas con la temperatura del agua? ¿Aquaman se enojó conmigo?
(la imagen es sólo a modo ilustrativo, esa no es mi ducha y yo no soy esa señorita)
En Buenos Aires tengo un calefón que si no tiene suficiente presión de agua caliente, no se prende. Y lo peor es que cuando está prendido y abro un poco el agua fría, se apaga. Entonces uno empieza la discusión eterna entre las dos canillas (o una, si tienen una ducha moderna con un monocomando!).
Abro la caliente, sale fría hasta que prende el calefón, cuando está hirviendo, abro un poco la fría, pero si abro mucho, el calefón se apaga. Ahí me di cuenta que tengo una neurona dedicada a la temperatura del agua, sí señor! Me dijo “probá abriendo un poco la canilla de agua caliente del lavatorio, para compensar la falta de presión por abrir el agua fría de la ducha” y ¡eureka! temperatura ideal. Gracias Neurona 15667!
En el apartamento de Panamá tengo calentador eléctrico de agua. Con el mismo concepto, siempre abría al máximo el agua caliente pero salía siempre tibia. Consulté con mi vecino amigo y me tiró un tip mágico: “el calentador, que está en el lavadero, tiene un regulador de temperatura”. Pensé que había conocido al Dios de los calentadores eléctricos y cuando llegué al apartamento, lo primero que hice fue ir al lavadero y ver, para mi sorpresa, que la temperatura estaba al máximo. No puede ser.
Volví a Buenos Aires frustrado y feliz de estar quemándome vivo con el agua (me duró 40 segundos la felicidad), pero cuando llegué nuevamente a Panamá pensé “vamos a estar mucho tiempo acá, tratemos de encontrar la felicidad de cualquier forma”. Nuevamente, por segunda vez en mi vida, la neurona 15667 se despertó y me dijo “si el calentador eléctrico es un caño que tiene mil vueltas por donde pasa el agua, para calentarse más debería pasar más tiempo en el caño”. Otra neurona (la 48) quiso desviar mi atención del “caño” pensando en “Bailando por un Sueño”, pero logré seguir concentrado. ¿Y si abro menos agua caliente? ¿habrá menos presión y saldrá más lento?
Creo que sentí lo mismo que habrá sentido Newton cuando vio caer la manzana. Soy feliz!
Lo que todavía no tengo idea es por qué la notebook no funciona luego de estar un buen rato en la ducha. Lo mismo pasa cuando paso mucho tiempo en la pileta. Creo que tiene que ver algo con el agua, debo estar cerca de la solución. Nunca había pasado nada así antes de empezar a usar el lector de huellas digitales para entrar a Windows. ¿tendrá algo que ver con que se me arrugan un poco los dedos?
La tecnología en los cuentos
Si los cuentos clásicos que escuchamos cuando éramos chicos hubieran sido inventados hoy, serían muy distintos. La tecnología hubiera cambiado la problemática por completo. Me ha llegado un relato escrito por Hernán Casciari, que me pareció fascinante. Estaba contándole a su hija el cuento de Hansel y Gretel, cuando llegó a la parte de que se habían perdido en el bosque y su hija no se preocupó en ningún momento. “Que llamen a su papá con el celular”, fue su sugerencia. Ante la ocurrencia, me imaginé a Hansel buscando señal en el bosque, “La p.. madre! Dice [Sólo emergencia]!”
El relato sigue dando ejemplos , como el siguiente:
Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:
M HGO LA MUERTA,
PERO NO STOY MUERTA.
NO T PRCUPES NI
HGAS IDIOTCES. BSO.
Magnífico! Les recomiendo leer el relato original completo aquí. Hernán, felicitaciones y gracias por compartirlo.