Posts Tagged ‘Argentina’

PostHeaderIcon Verificación Técnica

Ayer, un mediodía de 35º aproveché y fui a hacer la verificación técnica vehicular. No soy muy bueno eligiendo momentos para hacer estas cosas, pero quiero sacármelas de encima en cuanto las pienso. No se dan una idea lo que transpiré entre el calor y los nervios, me sentí en el Servicio Militar que nunca tuve!
Había una fila de 3 o 4 autos. Luego de pagar, uno de los chicos me hace señas para que adelante el auto un poco. Me subí, lo adelanté unos metros y abrí la puerta para bajar. En eso veo que se me acerca otro de los chicos como para decirme algo. Entonces me quedo con la puerta abierta, pero todavía sentado y me dice “no anda la ventana?”. Pufff… ni empezamos y ya me bardean. “Sí, papá!” y se la bajé con sonrisita al estilo de “cómo no me va a andar la ventana?”. La tortura recién empezaba.
“Bajá la otra ventana”, “A ver, prendé las luces de posición”, “Ok, las bajas, las altas”… tenía las dos ventanas bajas y el auto que lo prendía y apagaba cada vez que me pedían. Entre el calor que hacía y los nervios que yo tenía, ni encontraba los botones para hacer todo.
“Prendé las valisas”. “Ok, pisá el freno” y se va para atrás. Escucho que me grita diciendo “apagaste las valisas? prendé prendé!”. “Prendé la luz de giro a la izquierda”. “Pero apagá las valisas!”. Mierda, decidite!
Mientras cumplía con mi deber y miraba por el espejo izquierdo al que estaba atrás, se me metió hasta la cintura uno por la ventana derecha al grito de “andan los cinturones de seguridad?”. Dios! por qué no me miden la presión a mí, me van a infartar!
Después me hicieron subirlo a una rampa donde probé el freno de mano y la respuesta de frenado de las cuatro ruedas. “Dejalo sin freno de mano y sin cambio puesto”. Me sentía uno de esos patitos en las ferias que cada vez que le pegan un tiro cambian de lado. A todo esto, empecé a sentir un temblequeo en todo el auto, arriba de esa tarima y pensaba que el auto se iba a caer conmigo adentro. Cuando empecé a disfrutar de los masajes, se terminó y me pidieron que lo baje y que espere el informe. A los dos minutos vino otro de los chicos con una oblea para pegar y me dice “en dónde querés que la pegue?”. Qué stress! Ya estoy sufriendo de sólo pensar en la de 2010. No me gustan estas cosas.

PostHeaderIcon Buenos Aires, Argentina

No da la sensación de estar agitada, ni de que tenga miles de colectivos haciendo ruido, ni gente caminando como queriendo encontrar la boca del hormiguero. Esta foto hace que Buenos Aires parezca pura paz.
Adriana Swain, nacida en Estados Unidos con sangre argentina, pareció no dudar y sacó otra más de sus geniales fotos en su última visita a la tierra de la carne, el mate y el dulce de leche.
Y es verdad que Buenos Aires siempre es más linda de lejos. Argentina también mejora de lejos. Es esa extraña relación amor-odio que tenemos los argentinos con lo nuestro. Esta foto me mostró eso. Lo que sentí en 2005, después de haber estado trabajando en Puerto Rico por algunos meses. La distancia hace que uno vuelva y aprecie detalles que nunca quiso ver.
No conozco encuestas al respecto, pero los argentinos debemos ser los que más puteamos (sí, no hay otra palabra que aplique) a su país y a su vez, somos los que más lo extrañamos cuando no lo tenemos cerca.
Hay un dicho dando vueltas por ahí que dice que los mexicanos descienden de los aztecas, los peruanos de los incas y los argentinos de los barcos. Sí, somos una mezcla infernal. Y es esa mezcla la que hace que nos odiemos y nos amemos al mismo tiempo. Ese orgullo que tenemos todos de llevar el celeste y blanco. Me gusta ser argentino.
Gracias Adri por recordármelo con tu foto. Fue un placer tenerte por acá. Saludos por allá arriba.

PostHeaderIcon Levantes en Tren

Esta anécdota no es tan graciosa ni divertida, pero es la más importante de todas!

Sí, guardé el boleto de ese viaje! (se lo voy a mostrar a mis nietos mientras les cuento la historia)

Lunes 24 de julio de 2006. Ya era de noche cuando llegué a Retiro. Me dirigí al andén y empecé a caminar hacia el primer vagón. Mientras, iba mirando el tren para ver si encontraba a algún conocido. En el furgón vi una chica rubia que me mató de sólo mirarla, lo juro.

Obviamente subí y me planté al lado, mientras trataba de leer el diario gratuito que me habían entregado en la terminal, sin dejar de mirarla. Ella estaba con una amiga y hablaban de cosas que ni me acuerdo. Todavía el tren estaba en la terminal. Mientras tanto, mis neuronas estaban dedicadas 110% a encontrar alguna forma de decirle algo y cada vez que imaginaba alguna opción viable, el estómago se me retorcía.

De repente, su amiga exclamó en voz baja un “la p.. madre, te podés callar?!” haciendo referencia a un músico que tocaba una quena o un charango (los peritos aún no decidieron qué instrumento era) para luego pasar la gorra y pedir unas monedas. Me llamó la atención, no voy a mentir, pero no iba a permitir que mis neuronas se distrajeran.

El músico terminó el tema y no tuvo mejor idea que empezar otro! Y ahí sí, pareció que la amiga de mi target morocha se lo quería comer crudo y siguió diciendo de todo, como si estuviera orando a Alá para que el creativo deje de tocar. No lo pude creer y bajé el diario para verla. Ella se dio cuenta que había escuchado y me dijo “uy, perdon!”. “No te preocupes, a mí tampoco me gusta” le contesté.

Y aproveché para hablarle a la rubia, que tenía un ipod en su mano y le dije “y vos no sé por qué no te ponés eso, jeje!”. Su respuesta fue una sonrisa obligada e incómoda. Yo pensé “ok, no se te ocurrió nada mejor para decir?”. Hubo un silencio de segundos que parecieron horas y le pregunté directamente:

“alguna vez te invitaron a salir en el tren?”

Ella no podía creer lo que había escuchado y me contestó “ehh.. no, la verdad que no”. ”Bueno, entonces un día podríamos ir a tomar algo, no?”. Ella me empezó a contar que estaba saliendo con alguien, que estaban terminando y que no sabía. Retomé el ataque y le dije “esta es una muy buena oportunidad para terminar entonces” y su amiga le dice “sí, es una buena oportunidad” asintiendo con la cabeza, jajaja! :D

El tren seguía y su amiga, Tiara (usemos nombres ficticios para evitar reconocer a los actores), se bajó en Olivos. Yo seguí hablando con ella hasta que se bajó en San Isidro. Me bajé del tren con su número de teléfono. Fue lo más parecido a la gloria ;)

Le dije de salir muchas, muchas veces pero siempre me decía que no. Nos terminamos haciendo amigos (qué otra opción me quedaba?). Hablábamos cada tanto y salíamos con otras personas.

En septiembre de 2007, más de un año después de habernos conocido, empezamos a salir, nos pusimos de novios y el 28 de marzo de 2009 nos vamos a casar. Menos mal que guardé el boleto, jaja!

Chu, te amo.

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