Posts Tagged ‘agua’
Agua caliente
No, no tengo ganas de hacer un té ni de cebar mate. Me quiero bañar!
¿por qué cuesta tanto? ¿soy el único que tiene problemas con la temperatura del agua? ¿Aquaman se enojó conmigo?
(la imagen es sólo a modo ilustrativo, esa no es mi ducha y yo no soy esa señorita)
En Buenos Aires tengo un calefón que si no tiene suficiente presión de agua caliente, no se prende. Y lo peor es que cuando está prendido y abro un poco el agua fría, se apaga. Entonces uno empieza la discusión eterna entre las dos canillas (o una, si tienen una ducha moderna con un monocomando!).
Abro la caliente, sale fría hasta que prende el calefón, cuando está hirviendo, abro un poco la fría, pero si abro mucho, el calefón se apaga. Ahí me di cuenta que tengo una neurona dedicada a la temperatura del agua, sí señor! Me dijo “probá abriendo un poco la canilla de agua caliente del lavatorio, para compensar la falta de presión por abrir el agua fría de la ducha” y ¡eureka! temperatura ideal. Gracias Neurona 15667!
En el apartamento de Panamá tengo calentador eléctrico de agua. Con el mismo concepto, siempre abría al máximo el agua caliente pero salía siempre tibia. Consulté con mi vecino amigo y me tiró un tip mágico: “el calentador, que está en el lavadero, tiene un regulador de temperatura”. Pensé que había conocido al Dios de los calentadores eléctricos y cuando llegué al apartamento, lo primero que hice fue ir al lavadero y ver, para mi sorpresa, que la temperatura estaba al máximo. No puede ser.
Volví a Buenos Aires frustrado y feliz de estar quemándome vivo con el agua (me duró 40 segundos la felicidad), pero cuando llegué nuevamente a Panamá pensé “vamos a estar mucho tiempo acá, tratemos de encontrar la felicidad de cualquier forma”. Nuevamente, por segunda vez en mi vida, la neurona 15667 se despertó y me dijo “si el calentador eléctrico es un caño que tiene mil vueltas por donde pasa el agua, para calentarse más debería pasar más tiempo en el caño”. Otra neurona (la 48) quiso desviar mi atención del “caño” pensando en “Bailando por un Sueño”, pero logré seguir concentrado. ¿Y si abro menos agua caliente? ¿habrá menos presión y saldrá más lento?
Creo que sentí lo mismo que habrá sentido Newton cuando vio caer la manzana. Soy feliz!
Lo que todavía no tengo idea es por qué la notebook no funciona luego de estar un buen rato en la ducha. Lo mismo pasa cuando paso mucho tiempo en la pileta. Creo que tiene que ver algo con el agua, debo estar cerca de la solución. Nunca había pasado nada así antes de empezar a usar el lector de huellas digitales para entrar a Windows. ¿tendrá algo que ver con que se me arrugan un poco los dedos?
Un poquito de cloro
No sé de dónde habrá salido ese famoso dicho de “mejor que sobre y no que falte”, pero no siempre es verdad. Y yo soy una persona que piensa de esa forma por default!
Mis padres estuvieron de vacaciones hasta ayer y mi hermana estaba sola en su casa, cuando le surgió la posibilidad de ir a Pinamar unos días. Se fue a la mañana temprano y cuando me llamó para confirmar que había llegado y estaba todo en orden, me dijo “me olvidé de poner cloro en la pileta, por favor, pasá por casa uno de estos días y poné 3 medidas de cloro”. Pasé el domingo a la tarde y cuando fui a poner cloro, vi que la medida era una cuchara diminuta. Es una pileta chica, pero tampoco para tanto!
Para asegurarme, puse 4 cucharaditas y me fui conforme con la tarea realizada. Cuando mi hermana volvió, fui con mi novia a comer a su casa y en la conversación salió el tema. “Ahh, le pusiste cloro a la pileta?”. “Sí, obvio, pero es diminuta la cuchara, le puse una medida más”, y no terminé de decir la frase que mi hermana se descostilló de la carcajada.
Me contestó “jajaja! cuando se fue, mamá me dijo que le ponga dos! y me pareció poco y le puse tres! jajaja!”. La conclusión es que por más que nos ocupamos, se pudrió… y no sé por qué!
Tunel SMART, en Kuala Lumpur
El jueves pasado vi un documental en National Geographic del “Túnel de Gestión de Aguas de Tormentas y Carretera”, o Túnel SMART por sus siglas en Inglés de “Stormwater Management and Road Tunnel”. Increíble lo que hicieron los malayos en Kuala Lumpur. Ante el gran problema de inundaciones y de tráfico decidieron crear un túnel para el drenaje de lluvias y tráfico, en uno de los proyectos más grandes de la historia de Malasia. Tardaron más de 3 años en construirlo, inaugurándolo a mediados de 2007.
Lo curioso de este túnel es que, de ser necesario, evacúan los vehículos para utilizar todo el túnel como drenaje de agua.
El túnel SMART trabaja de tres modos distintos:
1. Condiciones normales: Los dos niveles superiores están habilitados para el tránsito de vehículos.
2. Tormentas moderadas: El nivel inferior del túnel se habilita para el flujo de agua, mientras la autopista del túnel sigue abierta (ver gráfico en la izquierda)
3. Tormentas tropicales: Cuando se aseguran que todos los vehículos hayan sido evacudos del túnel, unas puertas herméticas se abren permitiendo usar los 3 canales del túnel para el agua.
Una solución imponente y muy práctica que ya le está dando frutos a Kuala Lumpur, ciudad donde viven las Torres Petronas, diseñadas por el arquitecto argentino César Pelli.