Archive for the ‘humor’ Category
Películas Twitteras
Cómo me divertí con esto!
Para los que no están muy al tanto sobre Twitter, una de sus funcionalidades es que podemos armar etiquetas (esas palabras con el símbolo # por delante) para facilitarle a los usuarios la posibilidad de seguir temas específicos.
Por ejemplo, FIFA anunció que la etiqueta oficial de Twitter para la Copa del Mundo será #WC2010, entonces todos podemos seguir todos los tweets (mensajes) que incluyen la etiqueta #WC2010 y saber qué está diciendo al gente sobre el mundial en Twitter.
En esta caso, uno de las etiquetas más populares en español actualmente es #PeliculasTwitteras, que vaya uno a saber quién la usó por primera vez, pero la idea es genial y muy divertida. El objetivo es compartir nombres de películas, pero modificándolos para crear una versión Twittera de la película, aquí van algunos de los nombres publicados que más me divirtieron!
• Twitter Pan
• Lo que Twitter se llevó
• American Tweet
• Cómo perder a un hombre en 10 tweets
• Los twitteros también lloran
• Alice in Twitterland
• Tweet home Alabama
• Monsters Tweet
• Ratatweet
• The silence of the tweets
• Mr. & Mrs Tweet
• The Lord of the Tweets
• Los twitteros del caribe
• Following Nemo
• Se lo que twitteaste el verano pasado
• Twitter in love
• 50 first tweets
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Bicentenario del mundial
Encontré una Argentina más celeste y blanca que nunca… con esta tira cómica de Macanudo reflejo mi sentimiento albiceleste
Me alegró mucho ver tanto patriotismo por el Bicentenario del primer gobierno patrio, pero la gente sabrá qué estamos festejando? es patriotismo o expectativas sudafricanas?
me hubiera gustado algún video de entrevistas preguntándole a la gente de qué se cumplían 200 años, creo que hubieran sido respuestas muy divertidas.
Lo importante acá es el mundial, al menos de eso hablan todos… y aprovechamos el bicentenario para ponernos la celeste y blanca y rezar para Messi tenga un buen mundial.
Al menos ayer festejamos a cancha llena gritando los golazos de Argentina!!! ganamos 5-0 y bailamos a los ingleses otra vez! ah… eran de Canadá? ya me parecía raro que jueguen con la camiseta suplente…
Pero… volviendo al bicentenario, hablan del mundial de 1978, no???
Lacoste o La acosté?
Volvía a casa, luego de un día típico de oficina, cuando de repente me crucé frente al ingenio popular, esa inagotable fuente de ironías, sarcasmos y chistes que nadie se anima a hacer… pero ahí están: pintados en los bondis (bus o diablo rojo, según dónde estén leyendo esto).
No me podía parar de reír cuando lo vi pintado en la parte de atrás… y llegué y lo tuve que reproducir para compartir con ustedes.
Lacoste o La acosté? esa es la cuestión!
Homicidio Culposo
Típica mañana de oficina. Alguno empieza a tener hambre y hace un comentario, de la forma más inocente posible, buscando consenso.
“mmmm… tengo hambre, vamos a almorzar?”
Desde que el primero hizo un comentario, la oficina no vuelve a su estado natural hasta que todos almorzaron. Es una realidad.
Ese día de junio de 2008, en esas vueltas de la vida, decidimos ir a almorzar al Multiplaza en el auto de una compañera de trabajo, nacida, criada y educada en Panamá. La diferencia cultural existe. No sólo existe, sino que a veces es enorme!
La realidad es que ninguno de los 3 argentinos que íbamos en el auto estábamos preparados para lo que pasó. Veníamos disfrutando del viaje, eligiendo a qué restaurante ir, qué vamos a comer, disfrutando de un excelente día de Sol caribeño hasta que de golpe, la conductora local hizo una maniobra, se escuchó un “pum… pum” y el auto se sacudió feo, como si hubiéramos pisado algo… todo esto acompañado de un grito histérico:
“Chuchaaa, un policía muerto!!!”
Un poquito fuerte
Mediodía. 25 de diciembre de 2008. Ya pasaron más de 6 meses de aquel almuerzo.
Se respiraba un ambiente navideño, familiar y agradable. Yo estaba en la casa de los tíos de Chu, con ella, su madre, hermano, primos y mi hermana, que también había sido invitada, ya que mis padres se habían ido de vacaciones.
En un momento de la sobremesa, el tema de conversación pasó a ser, vaya uno a saber por qué, sobre las linternas, la oscuridad, la luz… y ahí, en ese preciso instante, mi neurona 48392 me insistió “contá el chiste de la luz, contá el chiste de la luz!”.
Sin dudarlo, interrumpí la conversación preguntando “ustedes saben que la luz se come, no?”. Claro, todos estaban sorprendidos y me miraron sin entender. El remate iba a ser genial, ya lo podía presentir.
Y seguí diciendo: “Sí, la luz se come. Un amigo me dijo que cuando era chico, escuchó a su papá en el cuarto de la mucama, decirle ‘apagá la luz que te la vas a comer toda’ “
El chiste es bueno. Evidentemente no estuvo bien elegido el tiempo y el espacio en el que fue contado. Quizás tampoco haya sido el target adecuado. Hubo un profundo silencio.
Algunos de los presentes estaban tratando de disimular la risa y los otros se miraban sorprendidos. La neurona responsable desapareció. Mi hermana no lo podía creer, Chu tampoco y su tía, mirando para abajo y acomodándose la servilleta, comentó: “un poquito fuerte para un almuerzo de Navidad, no?”
Me va a costar olvidarme de esto, junto con sus consecuencias:
- En ese almuerzo no hablé más
- Mi neurona 48392 ya no es la encargada de elegir buenos momentos para los chistes
- Nico, mi cuñado, durante tres meses respondía a cada una de mis frases con “un poquito fuerte, no?”
- Chu durante todo el día me consolaba con un “igual te quieren”
Pero siempre se puede aprender algo…
Moraleja: No contar más chistes en Navidad!