Archive for the ‘Anécdotas’ Category
Caminata adidas por Haití
Me gustó la idea de adidas de hacer una caminata de 5km en Costa del Este, incribirse costaba $10.- por persona y adidas donará el doble de lo recaudado a los sobrevivientes del terremoto ocurrido en Haití hace unas semanas.
Más allá del fin benéfico, Luchín, Beto, Chu y yo aprovechamos para cortar la rutina y hacer un poco de ejercicio.
La más preocupada era Chu, que empezó a desesperar cuando todo el mundo se estaba preparando como si fueran a correr por 10 hs seguidas.
No corro desde 5to año!!!
fue la primera advertencia. Mi respuesta fue “si todos empiezan a correr ni se te ocurra que voy a caminar”, al instante sonó una corneta y los 4 empezamos a correr, jaja!
La estrategia de Chu fue dejar de correr cuando la gente se haya disipado un poco. Habíamos recorrido menos de un kilómetro cuando dijo “basta, yo camino”, yo dudé, me miró con cara de “si seguís corriendo, te pido el divorcio” y empecé a caminar. En ese momento pasó un auto, con un camarógrafo en el baúl. Mi reacción fue inmediata, empecé a correr
La mentira duró poco. Tuve que elegir entre seguir corriendo y preservar el matrimonio. O sea, preservar el matrimonio fue la excusa perfecta para sentirme obligado y dejar de correr.
De todo el grupo, me llamó la atención Nico, un chiquito que estaba con la camiseta de Argentina (y yo también, son esas cosas que en Argentina no hago ni de casualidad, pero que mi condición de turista me lo permiten aquí). Nico no paraba de correr, jaja! salía corriendo para adelante, la madre empezaba a gritarle “Nicoooo, Nicooolás!”, él volvía y otra vez salía corriendo otra vez. En una de esas corridas le dije:
Nico, los dos tenemos la camiseta de Argentina! nos sacamos una foto?
y me dijo que sí, tocándose el pecho, jaja! me mató!!! pensé “qué orgullo tiene este pelao!” y después de sacarnos la foto le pregunté “sos argentino, no?”
Su respuesta fue
“no, yo soy español!”
Mi café es un osito!

Desde que lo publiqué en Twitter y en Facebook, me llegaron tantos comentarios y tan divertidos que este Osito se ganó un lugar en mi blog (eso es un premio?)
Para todos los que preguntaron dónde me dieron este osito (ejem… café), fue en Saquella, en el Multiplaza Mall.
No tengo idea cuánto tiempo lleva, ni qué habilidades hay que tener para hacerlo, pero a mí me sorprendió mucho y lo más importante… me maté de risa y me mejoró el humor! (y ahora les estoy haciendo publicidad en un sitio web tan popular como este)
Ahora, una pregunta importante… la cara del osito me suena familiar, jaja! definitivamente no es uno de los Ositos Cariñosos ni el Oso Yogui, pero tiene un parecido a Winnie The Pooh, no?
Quilmes importada

Allá por el año 2006, fui a hacer un excelente curso de liderazgo a Mar del Plata (a 400km de Buenos Aires). Santiago Lazzatti fue el encargado de dictar ese curso, que sin dudas fue el mejor curso al que fui.
Recuerdo que salimos un miércoles al mediodía de la oficina y recién volvimos el viernes a la noche. La noche del jueves, Ariel, Pablo y yo decidimos ir a tomar unas cervezas a la calle Alem, y le pedimos al mozo que nos recomiende alguna buena cerveza artesanal marplatense y cuando nos la trajo, le dijimos que tenía razón, estaba buena! él nos dijo:
Sí, acá la piden mucho… nosotros la exportamos a Buenos Aires!
Los 3 nos miramos sin entender… ¿Mar del Plata se había independizado?
De esta anécdota me acordé cuando organizamos una comida aquí en Panamá, y Ronald trajo unas Quilmes! Casi me pongo a llorar y a pesar de que no soy muy cervecero, me pareció la Quilmes más rica de toda mi vida!
¿Por qué me gustó más la Quilmes importada?
porque separamos la mejor malta para las exportaciones como hacemos con la carne? o porque estoy hecho un sentimental extrañando todo?
Les aviso: el 12 de junio voy a llorar cantando el himno
Cumpleaños en el exterior
Hoy es el cumpleaños de mi mujer… hace un año cumplía años mi futura mujer, hace dos años cumplía años mi novia y hace tres años cumplía años la chica rubia que conocí en el tren
Ayer, para festejar, fuimos a comer a un restaurante cerca del río y le pregunto:
el año que viene dónde estaremos para tu cumpleaños? quizás sea en Panamá!
y en el medio de las risas, le pregunté cuántos cumpleaños ella había pasado en el exterior
este es el cuarto!
pregunta: la terraza de un restaurante en el bajo de San Isidro cuenta como “exterior”? y si hubiéramos comido adentro?
You’ve got new e-rror
No voy a decir dónde fue, porque obviamente no puedo, pero fue hace muuuuchos años (woww, qué adulto me siento!). Habíamos ido con mi jefe a visitar a un cliente, con el que empecé a hablar sobre el proyecto. En una de mis preguntas me contestó de muy mala forma. Me controlé y me senté frente a mi computadora. La bronca se me salía y necesitaba descargarme. Estábamos todos en la misma oficina y no podía abrir la boca.
No usábamos MSN o Skype en aquel entonces, así que le mandé un email a mi jefe.
“Quién se cree que es este pelotudo? Que me vuelva a hablar así… te juro que lo trompeo! Si me vuelve a hablar así lo mando a la c… piiiiip”.
Le hago señas a mi jefe, que estaba sentado a 3 metros, para que lo lea. Al parecer no entendía mis señas. Entonces le hago la mímica con la boca y modulando despacio “miraaaa eeeel maaaiilll”.
“Qué email, boludo?”, me contestó. La respuesta me puso pálido. Me fijé en Elementos Enviados y efectivamente, se lo mandé al cliente.
Le hice señas a mi jefe, él se llevó al cliente a otro lado con una excusa y yo fui a su computadora y le borré el email, que estaba ahí, en negrita, esperando a ser leído. Fue uno de mis mayores sustos tecnológicos de mi vida.
Después conocí algunas otras historias trágicas en las que yo no fui el protagonista, pero vale la pena su mención (si quieren, háganse cargo con algún comentario)
- “X” le escribió un email a una amiga diciéndole (que empezaba con un “Hola bombón!”) pero enviárselo a una persona que maneja una de las cuentas más grandes que tiene la compañía donde trabaja, solamente por tener el mismo nombre de pila.
- “Y” contestó un email corporativo enviado a todos los empleados con un Responder a Todos y hablando de las cosas que le gusta hacer en la vida.
A todos nos pasó alguna vez, aunque es horrible que te pase y te lo avise otra persona. Lo mejor es poder disfrutarlo desde el primer momento… darse cuenta solo! Ese momento en el que uno hace click en Enviar y ya no hay vuelta atrás. Qué adrenalina!!!
Y no… no me vengan con ese intento de recuperar (recall) el mensaje… es casi más divertido ver el intento por recuperarlo que el propio email.