Archive for August, 2009
Premio de… Tasmania!
Muy lindo día de fin de semana. El verano se está terminando pero el Sol sigue pegando duro en Atlanta. Seguramente su hijo venía insistiendo hace tiempo en ir a Six Flags y el padre claudicó. Me imagino la exitación del chico en el auto durante el viaje.
El padre tiene que tener paciencia y nervios de acero en este tipo de situaciones. A lo largo del día, deben haber subido a alguna montaña rusa “tranquila”, de esas que son para chicos pero rompen padres y debe haberle comprado algún que otro juguete con el logo de Six Flags. La cintura del padre seguro agradeció frenar para almorzar y los globos que compraron deben haber alegrado a la criatura. Segurísimo.
Hasta que llegaron a la parte de los juegos. Los típicos juegos de cualquier kermés que se precie de tal. Y seguro que el chiquito empezó a gritarle “Daddy, daddy, i wanna play!!!” y él accedió. Un padre es un padre.
Lo que jamás debe haber pensado es que ese gurrumín, ese ser tan amado por él, esa cosita que toma sus gestos y sus frases como propias, ese que le despertó el amor paternal desde que supieron del embarazo… iba a embocar la pelota en el centro. Sí, justo donde duele. En el 100. Y el padre lo sabía. Sabía que si en algún momento él necesitaba que su hijo NO gane, era en ese preciso instante. Porque el padre sabía lo que había de premio. Obvio, el hijo también.
El Demonio de Tasmania. No cualquiera, el grande! Y me los crucé a la salida. La cara del tipo no era la más feliz. Sí, en cambio, la de su hijo.
La cara que sí pude descrifrar fue la de la mujer. Tenía esas típicas facciones que representan un “te lo dije”. Sobre todo cuando trataban de meter el premio en el baúl del auto. Lo que no sé si le habrá dicho al marido era que no jueguen o que vayan con la 4×4 por si ganaban algo.
Feliz 2010 para todos!
En estos días estoy que no me decido. No sé si quiero que ya empiece el 2010 o que el 2009 dure para siempre! Qué dilema, no?
Creo que hoy estoy más cerca de apurar al 2010, así que pongo una de las infinitas obras maestras de Liniers, con Egberto Luis como protagonista:

Vida 2.0
No podía tener un blog como tal, sin una nota que incluya un 2.0 en su título. Seguramente el blog pase a ser muy popular a partir de hoy
Denomino Vida 1.0 a la vida pre-pretecnología (sí, esto es personal, pero como es mi blog puedo hacerlo). Por lo tanto, la vida post-tecnología, sería la Vida 2.0. De esta vida voy a hablar.
Elijamos un día cualquiera. Suena el despertador. Ni empecé el día y no sé cómo hubiera hecho para despertarme sin tecnología! ¿la alternativa sería un gallo amaestrado en la mesa de luz?
Una vez levantado, voy a la cocina y preparo el café con leche, la cual guardo en la heladera (igual las cosas se me vencen, pero supongo que es cool guardarlas en algún lado hasta tanto). Lo caliento en el microondas 47 segundos (sí, 47″ calienta suficiente y hace que la taza deje de girar cerca de la puerta, fundamental!), saco pan lactal del freezer, y lo pongo en la tostadora. Gracias tecnología! ¿se imaginan haciendo todo esto con Vida 1.0?
Ni hablar de escuchar música en el DVD Player o leer el diario en el celular mientras desayuno.
¿alguien puede vivir hoy sin tecnología?
Tecnología es el conjunto de habilidades que permiten construir objetos y máquinas para adaptar el medio y satisfacer nuestras necesidades
Hay mucha tecnología que tenemos tan incorporada, que ni siquiera la consideramos tecnología. Y todo esto sigue creciendo con una velocidad increíble, que nos impide imaginar con qué se van a encontrar nuestros hijos cuando empiecen a razonar.
De algo estoy seguro: la tecnología moderna nos cambió la forma de pensar, o por lo menos estoy seguro que le cambió la forma de pensar a Juan Pablo, mi roommate en Panamá por esta semana, un gran amigo. Esta es la transcripción de un diálogo que se dio ayer:
JP: “Mono, vos cerrás con traba la puerta del depto a la noche?” (desde su cama en el living)
M: “ehh… sí, cuando me acuerdo… quedó abierta?” (desde mi cama en el cuarto, vale la aclaración)
JP: “no sé… pero no me pienso levantar”
M: “jajaja, ok…”
(a los 10 segundos, lo escucho caminando hacia la puerta murmurando)
JP: “puta madre, me hiciste levantar…” tac, tac (cerró)
M: “pufff… qué alivio, ahora no nos van a violar!”
JP: “boludo, qué me importa si nos violan? lo que no quiero es que se lleven la compu!”
Sip… parece que la tecnología es fundamental!
Idiomas extranjeros
Fui a almorzar al Subway de Obarrio. A veces me gusta el desafío de hablar en panameño, un idioma que no se aprende de un día para el otro. Se podría decir que ya hablo panameño fluido.
“Hola, bienvenido a Subway”
“Hola, gracias!”“qué pan quiere?”
“orégano y parmesano por favor” (hasta aquí sin problemas)“qué sandwich?”
“pollo teriyaki”“disculpe?”
“ehh… sí, poio teriiaki”
“ok, con qué…?”
“queso amariio, leshuga, pepiniio, ceboia, pimiento amariio y aceitunas negras”“algún aderezo?”
“sin maionesa, por favor”
Lo peor es que cuando trato de hablar en panameño, deben pensar “este man está ahuevao…”
Incomprensión a futuro!
Cada vez que alguien me pregunta cuándo Chu y yo vamos a tener hijos, se me viene toda la responsabilidad de la figura paterna que voy a ser en algún futuro no muy lejano y me imagino situaciones hipotéticas (y patéticas, jaja!) con mis hijos.
No tengo idea cómo voy a ser como padre, pero me parece que hay cosas que son imposibles de evitar. No quiero imaginar la frustración que voy a sentir cuando mis hijos no entiendan las cosas que estoy viviendo ahora antes de que nazcan, y obviamente se las voy a querer contar!
Me la juego a que voy a decir todas estas frases… y mil más!
“sí sí, aunque no lo creas yo viajaba más de 7 horas para ir en avión a Panamá”
“nooooo…. cuando yo tenía tu edad nosotros no sabíamos quién llamaba cuando sonaba el teléfono, ¿de qué caller ID me hablás?”
“es que antes no pasaban los partidos de Boca, los escuchaba en la radio! sí, me los imaginaba, mocoso! qué??? andá a tu cuarto! estás en penitencia y no uses tu MP8 player”
“sí, tu abuelo gastó una fortuna cuando me regaló mi primer computadora, una 286, ¿qué? ¿qué es eso? nada, dale, seguí comiendo”
“yo lo vi jugar a Batistuta! en el mundial de Estados Unidos, él… ahhh, ya te conté mil veces? ok”
“…es que antes los autos no eran bluetooth!”
“qué bueno que vinimos a este museo de autos antiguos… hey! yo tuve uno de esos, me lo compré nuevo! te jurooo!”
“los Playmobil se quedaban quietos, no corrían como ahora… no, tampoco hablaban, eh?”
“tu tía Luli era veterinaria antes de conocer a ese jeque árabe… en serio, llamá a tu prima Khadiha y preguntale”
“a ver… de mi época? y… Bar Rafaeli era muy linda… tu mamá se ponía celosa… shhh! nada amor!!! estamos hablando cosas de hombres!”