Archive for December, 2008

PostHeaderIcon Levantes en Tren

Esta anécdota no es tan graciosa ni divertida, pero es la más importante de todas!

Sí, guardé el boleto de ese viaje! (se lo voy a mostrar a mis nietos mientras les cuento la historia)

Lunes 24 de julio de 2006. Ya era de noche cuando llegué a Retiro. Me dirigí al andén y empecé a caminar hacia el primer vagón. Mientras, iba mirando el tren para ver si encontraba a algún conocido. En el furgón vi una chica rubia que me mató de sólo mirarla, lo juro.
Obviamente subí y me planté al lado, mientras trataba de leer el diario gratuito que me habían entregado en la terminal, sin dejar de mirarla. Ella estaba con una amiga y hablaban de cosas que ni me acuerdo. Todavía el tren estaba en la terminal. Mientras tanto, mis neuronas estaban dedicadas 110% a encontrar alguna forma de decirle algo y cada vez que imaginaba alguna opción viable, el estómago se me retorcía.
De repente, su amiga exclamó en voz baja un “la p.. madre, te podés callar?!” haciendo referencia a un músico que tocaba una quena o un charango (los peritos aún no decidieron qué instrumento era) para luego pasar la gorra y pedir unas monedas. Me llamó la atención, no voy a mentir, pero no iba a permitir que mis neuronas se distrajeran.
El músico terminó el tema y no tuvo mejor idea que empezar otro! Y ahí sí, pareció que la amiga de mi target morocha se lo quería comer crudo y siguió diciendo de todo, como si estuviera orando a Alá para que el creativo deje de tocar. No lo pude creer y bajé el diario para verla. Ella se dio cuenta que había escuchado y me dijo “uy, perdon!”. “No te preocupes, a mí tampoco me gusta” le contesté.

Y aproveché para hablarle a la rubia, que tenía un ipod en su mano y le dije “y vos no sé por qué no te ponés eso, jeje!”. Su respuesta fue una sonrisa obligada e incómoda. Yo pensé “ok, no se te ocurrió nada mejor para decir?”. Hubo un silencio de segundos que parecieron horas y le pregunté directamente “alguna vez te invitaron a salir en el tren?”.
Ella no podía creer lo que había escuchado y me contestó “ehh.. no, la verdad que no”. ”Bueno, entonces un día podríamos ir a tomar algo, no?”. Ella me empezó a contar que estaba saliendo con alguien, que estaban terminando y que no sabía. Retomé el ataque y le dije “esta es una muy buena oportunidad para terminar entonces” y su amiga le dice “sí, es una buena oportunidad” asintiendo con la cabeza, jajaja!

El tren seguía y su amiga, Tiara (usemos nombres ficticios para evitar reconocer a los actores), se bajó en Olivos. Yo seguí hablando con ella hasta que se bajó en San Isidro.

Le dije de salir muchas, muchas veces pero siempre me decía que no. Nos terminamos haciendo amigos (qué otra opción me quedaba?). Hablábamos cada tanto y salíamos con otras personas.

En septiembre de 2007, más de un año después de habernos conocido, empezamos a salir, nos pusimos de novios y el 28 de marzo de 2009 nos vamos a casar. Menos mal que guardé el boleto, jaja!

Chu, te amo.

PostHeaderIcon La tecnología en los cuentos

Si los cuentos clásicos que escuchamos cuando éramos chicos hubieran sido inventados hoy, serían muy distintos. La tecnología hubiera cambiado la problemática por completo. Me ha llegado un relato escrito por Hernán Casciari, que me pareció fascinante. Estaba contándole a su hija el cuento de Hansel y Gretel, cuando llegó a la parte de que se habían perdido en el bosque y su hija no se preocupó en ningún momento. “Que llamen a su papá con el celular”, fue su sugerencia. Ante la ocurrencia, me imaginé a Hansel buscando señal en el bosque, “La p.. madre! Dice [Sólo emergencia]!”
El relato sigue dando ejemplos , como el siguiente:

Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:
M HGO LA MUERTA,
PERO NO STOY MUERTA.
NO T PRCUPES NI
HGAS IDIOTCES. BSO.

Magnífico! Les recomiendo leer el relato original completo aquí. Hernán, felicitaciones y gracias por compartirlo.

PostHeaderIcon Anécdotas de Tren

Viajo diariamente a la Ciudad de Buenos Aires en el ramal que va de Tigre a Retiro desde hace casi 14 años. En todos esos kilómetros recorridos sobre rieles he juntado las mejores anécdotas de mi vida, como la que les voy a contar.
El viaje en tren más divertido de mi vida fue una mañana de invierno, hace 6 o 7 años. Hacía frío y caía una llovizna que obligaba a uno usar todo el equipete antiagua: impermeable y paraguas. En el andén, por razones obvias, todo el mundo se amontonaba debajo del techo y el que intentaba llegar a la boletería, se enfrentaba a una odisea.
La primera señal de que iba a ser un día alegre fue cuando, de casualidad, me encontré con mi primo Facundo, quien cuando me vio estaba tratando de cerrar el paraguas sin mojar a nadie y conteniendo la risa. ¿Vieron que cuando la situación es exageradamente bizarra ya pasa a ser tragicómica? No sé si era tan así, pero fue lo primero que pensé.
Llegó el tren. Hacía poco tiempo que TBA había estrenado las nuevas formaciones con aire acondicionado y ventanas que no se abren. Podrán imaginarse perfectamente el sauna formado por el aire acondicionado apagado (invierno, obviamente), la humedad y el encierro.
No habíamos terminado de subir que una señora mayor, poco afortunada, se quejó: “muchacho, me está clavando el paraguas”. Uno de los chicos que estaba cerca nuestro le dijo “no es el paraguas, señora!”. Todo el mundo se empezó a reír a carcajadas.
Contra una de las puertas que no se abre había una parejita que, aprovechando el tumulto, se estaban tratando de unir por la boca y poco parecía afectarles los comentarios de “no te vas a poder despegar”, “compartí” o “está rica?”, jajaja! Y a unos metros de los amantes apasionados estaban dos amigas y el novio de una de ellas. En un momento, despidió a su novia y le dijo “voy acercándome a la puerta para poder bajar en la próxima estación” y cuando, pidiendo permiso, se abría paso entre la gente la novia le dice “Cuchiiii, no me deseaste suerte para el parcial”. El susodicho, verde de la vergüenza ante las risas de los pasajeros, le contestó “Suerte, amor”.
No todo estaba terminado. La amiga de la novia dice en voz alta “Cuchiiii, yo también tengo parcial hoy”, jajaja! Sin poder esconderse en ningún lado, el chico contestó “suerte” y las risas eran cada vez más fuertes. “Yo tengo examen mañana”, gritó un hombre desde el medio del pasillo, jaja! Y la respuesta del deseador de suerte fue “Suerte para todos los que dan examen esta semana!”, jajaja!
Qué buen recuerdo! ¿tuvieron situaciones graciosas en un medio de transporte?

PostHeaderIcon Fin de año en internet

Se acerca el final del año y los festejos están a la orden del día. Eventos corporativos, fiestas de egresados, vacaciones, Navidad, Año Nuevo y demás celebraciones tendrán una particularidad. Gracias a los usuarios de las exitosas y masivas redes sociales podemos ver fotos de cualquier evento al día siguiente de ocurrido.
Cuando era chico y leía la sección deportiva del diario, soñaba con leer el resumen del partido que yo había jugado con mis amigos. Siempre envidié a los jugadores profesionales que, al día siguiente, podían leer y ver fotos de “sus” partidos. Salvando las distancias y dejando el fútbol de lado, la sensación de sentirse “famoso” y protagonista es una de las mayores tentaciones de las redes sociales. Y si no es uno, el que participó es un amigo y la que invita a mirar es la misma curiosidad.
Me sigue sorprendiendo el hecho de asistir a una fiesta y a la mañana siguiente ingresar a facebook y ver fotos del encuentro. Es una herramienta tan simple y poderosa que nos es difícil imaginar su potencial.
De todas formas, todo lo que genera la web 2.0 y la participación activa de los usuarios permite jugar con las analogías de los tiempos y analizar cuáles son los perfiles de los nuevos periodistas de información online. Estar en contacto a través de una herramienta que permite recordar cumpleaños, organizar eventos, gestionar listas de invitados, ver fotos de las vacaciones de mis amigos, encontrar gente que no veo hace muchos años y mil cosas más, son la principal razón del éxito de estas comunidades online.
Y volviendo al tema de las fiestas, espero que las fotos se publiquen al momento de sacarlas, así uno las ve desde su computadora en el momento y si la fiesta parece divertida, poder salir corriendo y llegar a tiempo para disfrutarla. Salud!

PostHeaderIcon Beneficios para asegurados

La mentalidad latinoamericana recién está adoptando al seguro como una inversión y no como un gasto, que además, en la gran mayoría de los casos, se suscribe por obligación y no por gusto.
Además, las aseguradoras en los últimos años han participado de varias fusiones y sufrido adquisiciones de carteras, que han postergado una organización de los departamentos comerciales y de marketing por no poder contar, en la gran mayoría de los casos, con una base única de clientes, con información actualizada e integrada, que les permita, entre otras cosas, definir perfiles de asegurados y dar un seguimiento de las campañas comerciales que se ejecutan.
Si la aseguradora lograra información limpia y actualizada de los clientes, podrían ejecutar y medir efectividad de campañas comerciales, deteminar su penetración en el mercado, realizar asociaciones con otras compañías y hasta brindar beneficios a sus clientes VIP, que en muchos casos no se pueden ser identificados debido a la falta de datos.
Hoy, una aseguradora, debería ser capaz de gestionar y fidelizar a sus asegurados con buen servicio y beneficios. Por ejemplo, si la aseguradora pudiera identificar los asegurados de menor siniestralidad y con mayor antigüedad, podría ofrecer descuentos en comercios o acumular puntos (como las millas de las aerolíneas) por cuota paga o año de permanencia como asegurado en la compañía.
Las posibilidades son infinitas y podrían ajustarse al riesgo asegurado, aunque esto no es un limitante. Lavaderos de autos, estacionamientos, supermercados, tiendas comerciales y muchos más negocios estarían dispuestos a ofrecer descuentos o beneficios a cambio de los clientes de la aseguradora. Y para los asegurados hoy sería un diferencial importante, tal como sucede con las cuentas en los bancos y tarjetas de crédito.
¿No eligirían una compañía de seguros, si ante igualdad de condiciones, permitiera descuentos en las cuotas si todos los meses compro en un supermercado específico? ¿y si ofrece descuentos en un lavadero de autos? ¿y si pudiera ingresar al sitio web de la aseguradora para canjear los puntos acumulados por entradas para el cine? Hoy las áreas comerciales se están transformando y hay que aprovechar para innovar y mejorar el servicio al cliente para mejorar la imagen de la industria.